Elegir un color no es una decisión estética. Es una declaración.
En Boüret, cada tono que se suma a nuestras colecciones nace de un lugar profundo: un recuerdo, una emoción, un silencio o una historia que aún no se ha contado.
Hoy queremos compartir contigo cómo elegimos los colores de cada temporada y presentarte los dos nuevos que llegan para teñir nuestros iconos de otoño/invierno: Mocha Mousse y Burdeos.
¿Cómo elegimos los colores en Boüret?
Cada temporada comienza con una pregunta:
¿Qué queremos transmitir este otoño/invierno?
La respuesta nunca es una tendencia. Es un latido.
Observamos lo que nos rodea: las texturas del invierno en el norte, la melancolía de los atardeceres fríos, los libros que leemos, las mujeres que admiramos. Y a partir de ahí, construimos una paleta que respire autenticidad y presencia.
Probamos cómo se comporta un color bajo la luz del estudio y del atardecer. Cómo habla con nuestros tejidos, cómo se mueve sobre el cuerpo. No buscamos un color bonito: buscamos uno que diga algo sin palabras.
Mocha Mousse
El susurro cálido de la tierra que respira elegancia.
Un neutro sofisticado que no entiende de estaciones y se lleva bien con todas.
Se posa sobre la piel como una segunda capa, envolviendo sin imponer.
Perfecto para invitadas que buscan discreción refinada, o para novias que apuestan por la belleza pausada y atemporal.
Burdeos
La intensidad callada del deseo.
Un color profundo, elegante, eterno.
No grita, pero deja huella. Como una copa de vino al caer la tarde, envuelve, transforma, seduce.
Ideal para piezas que quieren marcar presencia sin perder el alma clásica de Boüret.
Cuando el color no es tendencia, sino identidad
En Boüret no seguimos las tendencias: las vestimos con alma.
Cada nuevo tono es una pieza del universo que vamos tejiendo desde hace 15 años.
Por eso, Mocha Mousse y Burdeos no son solo colores: son una forma de sentir el otoño, de abrazar lo que somos, de celebrar lo que perdura.